Desde que se fraguara el primer servicio de reservas en el interior de un bar inglés en 1995, las cifras de venta de pasajes a través de la red se han incrementado hasta representar el 38% del total, de tal suerte que las grandes operadoras se plantean er

Cuando los ejecutivos de aerolíneas y los especialistas en internet se dieron cita en un bar inglés hace diez años para planear el primer servicio de reserva de vuelos por la red, muy pocos sospecharon que supondría una revolución en la industria. Hoy, la compra de billetes electrónica supone el 38% del total en todo el mundo y la mayor agrupación del sector quiere que sus 265 aerolíneas dejen de vender billetes de papel dentro de dos años, ahorrándose en ese material 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros), según Giovanni Bisignani, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

El uso extendido de las nuevas tecnologías en los servicios de facturación del propio viajero, el equipaje de mano y el de carga podría ofrecer más posibilidades para las compañías aéreas en los años venideros, lo que supondría un ahorro de costes de 6.500 millones de dólares(5.400 millones de euros) por año, y haría más agradable la experiencia de volar, en declaraciones de Bisignani.

Los expertos en aviación también coinciden en el ahorro y el servicio mejorado al cliente por parte de las compañías en el futuro.

En 1995, una empresa comenzó a trabajar en cómo aprovechar internet para las aerolíneas, buscando recortar costes con la venta directa en vez de depender de operadores de viajes y otros intermediarios. Los programadores y los técnicos de la aerolínea se reunieron en un bar, lugar del que salió el 11 de diciembre de ese año un sitio en internetque ofrecía enviar los billetes a los pasajeros o recogerlos directamente en la terminal.

En aquel momento, 40 millones de personas disponían de internet. El año pasado ya eran 870, según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaiones de la ONU.

A pesar del creciente optimismo de sus ventajas -400 millones de viajeros reservaron vuelos por la red en 2005-, internet ha obligado a cambiar la manera de proceder de las compañías asentadas en el sector. Empresas como easyJet, RyanAir o Southwest en EEUU fueron las primeras en confiar por completo en la venta en línea de sus billetes, y eso les permitió una ventaja sobre sus competidores.

Por eso, la industria está acercándose a otros tipos de aparatos electrónicos. Tras la posibilidad de facturación en algunos kioscos, internet también ofrece el desarrollo de la facturación desde casa, que se espera para 2006, según la SITA.

Gracias a esto, a los pasajeros se les pueden prometer viajes sin estrés, menos colas y más seguridad para no perder el equipaje.